Presentación de El Reloj de Rita

El 6 de diciembre fue un día muy especial, el principio de esta nueva etapa. Por primera vez presenté mi cuento en la asociación de vecinos de la colonia donde vivo. Por la mañana, me levanté sin ganas. Pensaba que sería un evento sin importancia, que no vendría nadie y que no serviría de mucho. Incluso pensé en cancelarlo, pero no lo hice.

Al llegar estaba nerviosa. Sólo había dos niños, pero poco a poco  empezaron a entrar más y más, con sus familias, hasta que no cabía ni un alfiler. Ver la sala llena me ha llenado de ilusión y de emoción. Poder contar mi cuento, por primera vez, delante de todos ellos fue mágico. 

Y lo mejor de todo, fue estar acompañada por mis niños, apoyándome cada uno a su manera y recordándome siempre porqué hago lo que hago.

Con este primer y pequeño paso comprendí que los primeros pasos, aunque parezcan pequeños, son los más importantes. Y todos, todos cuentan. 

No hace falta que todo sea grande para que sea importante.